Editorial - Abril de 2010 PDF Imprimir E-mail

PROTEGER NUESTRA NIÑEZ EN LUGAR DE MALTRATARLA

 

La vida, integridad y libertad de los niños y niñas colombianos debe

ser respetada y no deben ser involucrados en actividades violentas.

El pasado viernes 19 de febrero de 2010 fueron asesinados dos niños en la Comuna 13 de Medellín, uno de ellos, de sólo diez años de edad, fue secuestrado, torturado y finalmente asesinado brutalmente por integrantes de un grupo armado ilegal que actúa en la zona, mientras el otro, de escasos 6 años, cayó bajo el fuego cruzado entre grupos armados ilegales que se disputan el control del territorio en esta poblada zona de la ciudad. El día 25 de marzo del presente año, el niño Eliberto Grueso Estupiñán, de 12 años, murió en el Municipio de El Charco, Nariño, víctima de la explosión de una carga de dinamita que integrantes de las Farc, según todo parece indicar, pretendían que ubicara contra la sede del comando de la policía de lalocalidad.


Junto a lo anterior, prácticas de control armado territorial, que han vuelto a hacerse presentes en la ciudad, terminan convertidas en atentados contra derechos fundamentales de nuestra niñez. La Red de Escuelas de Música de Medellín, ha visto seriamente afectada su actividad en los barrios por intimidación y hostigamiento de grupos armados contra docentes y estudiantes. Algo similar ocurre con niños y niñas que ven minado su derecho a la educación, porque las bandas del sector llegan al absurdo de no permitir que se pase de un barrio a otro, ni siquiera para asistir a clases.

 

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