| Descripción | ...Y por mi gran culpa Narrar la propia historia requiere siempre de enorme coraje. Hacerse uno mismo el protagonista central de la novela es una muestra inmensa de decisión y valor. Empezando porque, siendo sensatos, todas las vidas son en general, circunloquios sobre la misma tragicomedia humana, y también porque tarde o temprano hay que enfrentar la pregunta inevitable: “Y, ¿a quién puede interesarle lo de uno?”
Sin embargo, mirando por encima de nuestras propias miserias y vanidades, lo que es claro es que la vida misma, leída y releída, ya con calma y placer, ya con pasión y dolor, es la fuente más abundante de aprendizajes que tenemos a mano los seres humanos. Las ciencias sociales y humanas, de hecho han dado un paso importante, al reconocer por ejemplo, que tratadas de manera adecuada, la auto-biografía o el relato autobiográfico son herramientas válidas para construir conocimiento. |