Revista Desde la Región Nº57

Editorial

A finales de los ochenta nació la Corporación Región. La oposición a cualquier expresión y justificación de lucha armada, la convicción de que la democracia tenía que ser ante todo una forma de vida, la disposición a relacionarnos no sólo con el Estado sino a aportar a su trasformación desde lo local, la intención de poner nuestra palabra en los medios masivos de comunicación y la decisión de ser un actor social y político con voz propia, fueron nuestros acuerdos fundantes. El acuerdo de paz firmado con algunos grupos guerrilleros y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que emergían como una gran esperanza de paz y cambio, también marcaron nuestro devenir. Desde entonces la apuesta por la paz ha sido un eje central de nuestro accionar.

Hoy, como hace 27 años, consideramos que la salida negociada es la única vía posible para la terminación de la guerra. Nada justifica la continuidad de una confrontación militar que ha dejado millones de víctimas y ha causado el detrimento de asuntos esenciales a la democracia y el desarrollo, como la participación y la equidad.

El Nuevo Acuerdo logrado entre el Gobierno y las Farc significa la posibilidad del cese de la confrontación armada y el camino expedito para que la política tome el lugar que antes ocupaban las armas. Constituye una oportunidad no solo para llegar a la salida negociada del conflicto armado y para que la guerra que nos ha acompañado en las...


Fortaleciendo Ciudadanías para la Paz

Catalina Cruz Betancur

Para la Corporación Región la salida negociada del conflicto armado ha sido una de sus preocupaciones fundantes, por ello, desde su surgimiento, ha planteado la necesidad de avanzar en negociaciones que se concreten en propuestas viables, realistas, responsables con el país; y de manera especial, con quienes han sido víctimas de la confrontación armada; si bien el Acuerdo en sí mismos no trae la paz, ya ha posibilitado asuntos como poner en la agenda pública la necesidad de profundizar en la democracia desde el camino trazado en la Constitución de 1991 y reflexionar sobre los retos que implica la construcción de paz. Por lo anterior, y luego de que se hace público el proceso de negociación establecido entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP; la Corporación Región en el año 2015 plantea el proyecto:


Medellín ¡basta ya! Memorias del conflicto armado y las violencias en Medellín

Ana María Jaramillo

“Nací y crecí en el barrio El Bosque. En 1987, durante inicios de los 90, cuando apenas era un infante; el conflicto armado era demasiado fuerte. Recuerdo muy poco de mis primeros años de vida, pero aún en mi memoria están las noches en que mi familia entera se ocultaba debajo de las camas, en medio de las balaceras que retumbaban muy cerca, en la cancha del barrio. Cierto día, en medio de mis juegos en la acera de mi casa, empezó un enfrentamiento armado. Uno de los hombres implicados me cogió en sus brazos y me llevo hasta el resguardo de mi hogar. No recuerdo ese hombre y no se sí realmente viva aún, pero de verdad le agradezco su buena intención y su valor”.


Creando Paz, Escuela Itinerante para la construcción de cultura de paz en Medellín. ¡Una apuesta en marcha!

Luz Amparo Sánchez Medina

El proyecto que compartimos hoy es el resultado de encuentros solidarios de organizaciones que, en sus saberes y haceres diferenciados, conservan la convicción en ese ideal que anuncia el epígrafe de Lederach y que nos insta día a día a contribuir a la formación de una cultura de paz en Medellín. Con este propósito se conforma la alianza interinstitucional entre la Corporación Región (Medellín, Colombia), la Fundación Desarrollo Comunitario (FDC, Cataluña), la Cooperativa Desarrollo Comunitario (Cataluña), la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB-Medellín, Colombia), la Secretaría de las Mujeres de Medellín (Alcaldía de Medellín), el colectivo internacional de jóvenes Imagine (seccional de Medellín), la Institución Educativa José Acevedo y Gómez (Medellín) y posteriormente, La Fábric@ (Cataluña).


Los verdaderos retos institucionales del posacuerdo

Rafael Grasa

Suele repetirse, con razón, que la paz que habrá que construir tras las la firma de los Acuerdos de La Habana, y tras el resultado del plebiscito del 2 de octubre, el eventual resultado positivo de un proceso de renegociación en marcha y de alguna fórmula de legitimación y recepción legal, deberá ser territorial y, sobre todo, contar con fuerte apoyo de las instituciones. Comparto eso, pero me permitirán que, a petición de los amigos y las amigas de Corporación Región sea heterodoxo: el reto institucional va mucho más allá de las instituciones formales. Veámoslo. Empezaré con una obviedad provocadora: las instituciones no son siempre organizaciones formales; de hecho, casi nunca son las organizaciones formales las más importantes de la vida institucional de una sociedad.


Tierras para la paz

Lina Marcela Correa M.
Sandra Milena González D.

Los acuerdos de La Habana abrieron la oportunidad para pensar a profundidad un problema que ha marcado desde siempre la historia de Colombia: el problema de la tierra; de su uso, acceso y distribución, de la institucionalidad para su administración, planeación y gestión. Es importante porque en Colombia no solo han sido notorias las dificultades de acceso a la tierra por parte de pequeños y medianos productores, o por quienes no disponen de este activo productivo, sino la debilidad de los derechos de propiedad y la incapacidad del Estado para garantizarlos. La lucha por el acceso a la tierra ha configurado innumerables conflictos entre propietarios, campesinos y colonos, entre estos y el Estado, y desequilibrios entre la sociedad rural y urbana.


El sistema integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición: una oportunidad para las víctimas

María Camila Moreno M.

El Acuerdo de Paz logrado entre el Gobierno y las Farc abre múltiples oportunidades para responder al anhelo de la sociedad de una paz estable y duradera, con justicia social, convivencia pacífica y ampliación de la democracia. Y especialmente para hacer efectivos los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.

Durante la negociación, progresivamente, se fue instalando en los discursos del Gobierno y de las Farc la idea de que un proceso de paz en Colombia no es sostenible si no se toman en serio los derechos de las víctimas.


El Acuerdo de Paz: entre las reformas para alcanzar la paz y los cambios para profundizar la democracia

Max Yuri Gil Ramírez

Luego de arduas jornadas de renegociación, el gobierno nacional y las Farc lograron un nuevo Acuerdo de paz, el cual busca incorporar una parte sustancial de los ajustes y modificaciones formuladas por diferentes sectores del No, luego del resultado del plebiscito del pasado 2 de octubre.. Este proceso, fundamental para avanzar en las transformaciones democráticas en Colombia, pasó de ser un asunto anodino para la inmensa mayoría de la población, poco interesada en conocer el contenido de lo negociado, a ser el principal tema de debate, aunque lamentablemente la estigmatización, las tergiversaciones y la polarización, no sólo han contribuido al desinterés ciudadano sino que han revelado los graves problemas de autoritarismo e intolerancia de nuestra cultura política.


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